miércoles, 5 de mayo de 2010

ÁRBOLES DE VENEZUELA, EN TIEMPO DE ENTRADA Y SALIDA DE AGUAS





Nuestros llanos, los que mas he conocido ,los del Alto Apure,por aquello de que la actividad profesional que elegimos también nos establece destinos sin posibilidad de negarse a cumplir, que en otras circunstancias este no seria el mas apreciado , talvez si, tiempo aquel para adentrarse por esa Venezuela profunda , de espaldas a la capital, olvidadas fronteras ,aledañas a Colombia :Guasdualito, La Victoria, Elorza, La Trinidad de Orichuna,Mantecal, remontando con mi hijo Humberto Emiro, quizás de nueve años, apenas levantando del suelo, seguridad extrema en la lancha o el bongo, el río Arauca ,ribera compartida entre el poblado que lleva ese nombre en Colombia y El Amparo, por la nuestra. Ya recorriendo el río Sarare, cuando recibia las aguas del Uribante y de allí, al río Apure, vía Orinoco.

Cuantas veces no hicimos propia la Selvas de San Camilo y El Cutufi, surcada esta por ríos como el Cutufí, Nula, Sarare, Burgua y Burguita, observando , si los peligros que tales recorridos eso permitían,las especies de la flora y la fauna características de los llanos altos venezolanos,los del Apure, excepcionales escenarios propios de la Creacion,donde el sol se daba el lujo de irradiar el paisaje por más tiempo, acompañando con su luz la manifestación de agradables tonalidades que enriquecían el paisaje llanero en forma sorprendente.

Los Llanos Venezolanos son una de las regiones de nuestra geografía donde el hombre hace del trabajo, en este caso en la sabana , su existencia , labores que transcurren, inevitablemente, al arrimo de soleadas e inmensas extensiones , a la espera de las aguas que se baten entre la entrada,mayo y la salida ,octubre, donde le amanece al día con una taza de café, a las labores del campo, regreso al promediar la mañana que ya quiere que sea de mediodía, para un almuerzo, alientos para continuar luego del breve descanso y de vuelta, otra vez a la sabana, hasta la noche, vuelta a encontrase con la tranquilidad de su casa , la tan esperada cena y el descanso.

A un esfuerzo editorial que ocupa nuestro tiempo, tema en el que se intenta resaltar lo emblemático de nuestra flora, hemos querido titularlo, así,LA FLORA DE VENEZUELA, EN TIEMPO DE ENTRADA Y SALIDA DE AGUAS, en evocación de días ya vividos en los llanos y que conociendo la vida y costumbres de nuestro hombre llanero, bien como titulo cabria para esta expresión editorial, dado el que nuestra flora también acusa la presencia de esas dos estaciones, de lluvia y sequía, que mal consideramos se define como invierno y verano, estaciones propias de los países de clima templado, en los que complementan con otras dos ; y cualquier aporte, el que aun por lo pequeño que se considere debe ser muy valioso ya que el mismo no será mas, y lo es bastante, que una respuesta al reclamo que hace la naturaleza, en el caso que nos interesa, para lograr su perpetuidad.

Consideración en la que nos inscribimos con este trabajo que es la sumatoria de todos los esfuerzos para contribuir a dar vida sana y resplandeciente a una flora que se fue adaptando a los diferentes hábitats, siempre formando parte de un sistema complejo de interrelaciones con otros seres vivos y no vivos, biotas que son un reflejo de la diversidad de los ecosistemas donde cohabitan; mas también ha sido una dura lucha para sobrevivir ante la devastación a la que ha sido sometida por la voracidad del hombre, afectación humana e intervención social que son las principales causas de la acelerada pérdida de los ecosistemas de los últimos años.

Material que se describe en libros, fotografías ; documentos, revistas destinatarias de un excepcional patrimonio botánico cuya valoración en términos biológicos, genéticos, medicinales y alimenticios configuran un extraordinario legado que nos motiva a su contemplación, disfrute y uso, mas también a su defensa y mejoramiento, esto dentro del contenido de aquellos preceptos referidos en la normativa administrativa y jurídica ambiental, para evitar la mas peligrosa devastación de nuestro valioso patrimonio natural esparcido en sus 916.445 km2.

También nos hemos hecho de cualquier información que en tal sentido sea de nuestro interés, reconocimiento siempre referido en la relación de obras consultadas, en principio de aquella extensa bibliografía escrita de la que podemos hacer uso, valiosos trabajos de investigación producto de los mas importantes motivos y temas desarrollados por quienes siendo autoridades en la materia, muy en especial nuestro amigo, extraordinario botánico. Hno. Jesús Hoyos, a ello han dedicado su valioso tiempo, improntas que se nos colocan en nuestras manos para contribuir con el conocimiento del tema, en este caso la flora venezolana, difusión que permitirá hacer aportes en beneficio de una diversidad biológica que esta reclamando todos los esfuerzos , talvez modestos como este, mas importante en la misma medida en que ello sea parte de una sumatoria de voluntades que se materializaran en las mejores contribuciones para su protección, defensa y conservación.



O de otras herramientas de trabajo a los fines de la investigación , a la que también tenemos acceso y a todo lo que podamos imaginar que existe en el contexto y área de búsqueda deseada y que ella satisfaga nuestras expectativas , que no son otras que los invalorables soportes que nos provee la novedosa tecnología de la información y las comunicaciones, proceso de búsqueda que nos permite navegar por todos los confines del universo en procura de la mas apropiada información a los fines del encuentro con la realidad que intentamos hacer llegar a los lectores.


Árboles Emblemáticos referidos en sellos postales, de nuestra colección personal, suerte de complemento y el de la fotografía , de nuestro perfil conservacionista , a los que acudimos para resaltar los valores de nuestra flora, en tiempos de entrada y salida de agua, y dar inicio a ese andar y desandar por los caminos de la patria, siguiendo la ruta del Araguaney, nuestro árbol nacional, en búsqueda de una valiosa información que, es nuestro deseo, sea una contribución al acervo cultural-ambiental de quienes, de alguna manera, a esas páginas se acerquen.