sábado 21 de enero de 2012

Naufragio crucero Costa Concordia. Daños ambientales.



El viernes 13 de enero del año en curso, el crucero de lujo Costa Concordia, encalló junto a la costa de la isla italiana de Giglio, es una isla y comuna italiana en pleno mar Tirreno situada al suroeste de la provincia de Grosseto, en la región de la Toscana. La nave efectuaba un crucero por el Mediterráneo, que salió del puerto de Civitavecchia (centro) con destino Savona (norte) para iniciar el viaje con escalas en Palermo (Sicilia), Cagliari (Cerdeña), Palma de Mallorca (España), Barcelona (España), Marsella (Francia) y regreso a Savona. Dos horas después de salir de Civitavecchia, hacia las 21.30 horas (20.30 GMT), cuando el buque estaba en las cercanías de la isla de Giglio y los pasajeros cenaban, se produjo el choque. Los daños ambientales producto del derrame del combustible, 2400 toneladas, principalmente aceite pesado, que debe ser calentado a 45 o 50 grados para ser bombeado; se estan comenzando a evaluar por las autoridades del area. El lugar del accidente es una reserva natural marina, una de las más importantes del Mediterráneo, de gran interés por la presencia de cetáceos, corales y praderas submarinas.

La isla de Giglio, considerada una de las joyas ecológicas de Italia y un fuerte foco de atracción del turismo de buceo, alberga una población estable de delfines mulares. Por ella pasan otros cetáceos: delfines listados, cachalotes, calderones grises y comunes e, incluso, rorcuales. Existen también variedades menos conocidas, aunque de gran interés científico, como la esponja Aplysinia cavernicola, protegida por el Convenio de Barcelona para la protección del mar Mediterráneo. El área del Parque Nacional Archipiélago Toscano ya ha sufrido daños con anterioridad. En 1999, se registró una alta mortandad de gorgonias junto a Portofino, cuando sus colonias sufrieron un episodio masivo de blanqueamiento debido al cambio climático.

Dadas las extrañas circunstancias en las que sucedió este accidente, vaya Ud. a saber las verdaderas causas,dolorosa tragedia tan sentida por todo el mundo, identificacion con el dolor que nos embarga ante la perdida de sus familias, invetigación del suceso que quedará a cargo de las autoridades italianas y los propietarios del buque; es propicia la ocasión para salir un poco al paso en defensa de ese medio ambiente en el que se desplazan estas ciudades flotante. Poco por nuestras aguas caribeñas , quizás por lo escaso de atractivo que ello tenga, tal vez por las dificultades encontradas en las ciudades de costa incluidas en sus itinerarios o la inseguridad, más no exentos de que ello suceda.
De los acontecimientos que se derivan de un accidente a un súper tanquero, la historia esta llena asi como las medidas, no tantas como las que se quisiera, para neutralizar los daños que ocasionan los derrames de crudo sobre el mar, y de allí al fondo; pero de lo que deriva de una catástrofe de esta naturaleza dara pie para analizar los daños que aunque parecen ocultos, son tan graves como los anteriores.

Veamos, pues. Existen diferentes contaminantes y residuos derivados de las actividades de entretenimiento y rutinas a bordo de los buques que sirven a turistas, en algunos casos están clasificados como residuos peligrosos de acuerdo con actuales regulaciones internacionales de prevención de polución, dependiendo de factores de combustibilidad, potencial corrosivo, reactividad y toxicidad, de los elementos que utilizan en su desplazamiento. Pero hay otros actores que no se deben dejar de considerar ya que de ellos y su destino final, el mar es un mudo testigo. Cuáles?

Las aguas negras, son un término utilizado para describir el agua que contiene sustancias fecales y orina, son aguas residuales recogidas en inodoros y sumideros e instalaciones médicas, las cuales pueden contener patógenos peligrosos, parásitos intestinales, incluyendo bacterias coliformes, agentes virales y nutrientes químicos que precisan de una previa descomposición antes de ser liberados en el medio ambiente. Como son tratada antes de verterse al mar? Buena pregunta. Alguien mejor informado puede tener la respuesta adecuada, en tanto el mar las recibe sin control, alguno.




Otra aguas, conocidas como grises, son aquellas derivadas de los procesos domésticos, no industriales, incluyendo desagües de lavaplatos, grifos de cocinas, instalaciones de lavandería, duchas, sumideros de baños y lavabos, etc. , estas suelen separarse de las aguas negras para reducir la cantidad de agua con altos niveles de polución, y suele ser la mayor fuente de residuo líquido producido a bordo de un barco crucero . Aceites y algunos compuestos orgánicos, hidrocarburos, detergentes y grasas, metales, sólidos en suspensión, nutrientes químicos, residuos alimenticios, bacterias coliformes y algunos residuos médicos y dentales, son exponentes de esta siniestra categoría las que son recogidas en tanques a bordo de los barcos cruceros y, como requieren los procedimientos y regulaciones operacionales, descargados por la borda a través de múltiples canales bajo la línea de flotación del barco mediante bombas de centrifugación mecánicas, dependiendo de muchos factores tales como el itinerario previsto, la localización del buque o la tasa de generación de residuos.

En la sentina, espacios donde se deposita agua que debe ser periódicamente bombeados para mantener la estabilidad del barco , se recoge el agua proveniente de diversos procesos mecánicos, tales como motores, juntas de transmisión lubricadas por agua, refrigeración de sistemas de propulsión, evaporadores y otra maquinaria auxiliar y de mantenimiento; también se hace su peligroso aporte a lo que suma que en esta área, el agua se mezcla con aceites, gasolina, filamentos, limaduras metálicas, pintura, grasa y agentes de limpieza y una diversidad de subproductos de la descomposición biológica de hidrocarburos a bordo.

A la sumatoria de elementos que contribuyen a verter al mar tanto contaminante, tenemos que el agua de lastre es recogida en barcos sin carga para conseguir estabilidad, por ejemplo para compensar el peso del combustible consumido durante el viaje, agua que es recogida en puerto en una región y vertida en otra en un proceso que implica la descarga de hasta 1.000 toneladas métricas de agua; especies invasoras que son una gran amenaza para la diversidad biológica, los bancos de pesca y la acuacultura.

Y a si otros tantos factores que elevan la cantidad de emisiones , de cualquier naturaleza, donde no escapan la emisión total de compuestos de nitrógeno y azufre en relación al conjunto del sector marítimo; la combustión de carburante con alto contenido en azufre produce óxido nitroso, monóxido y dióxido de carbono, dióxido de sulfuro y otros hidrocarburos peligrosos que contribuyen a un amplio rango de fenómenos contaminantes atmosféricos, los cuales puede ocasionar serios problemas de salud, incluyendo afecciones respiratorias, daños neurológicos, defectos de nacimiento o cáncer, y determinar un incremento general en la tasa de mortalidad; las emisiones diesel son particularmente elevadas cuando están en puerto, y especialmente significativas para las comunidades costeras y áreas circundantes, considerando que una tercera parte de estas emisiones ocurren cuando el barco está amarrado; los residuos sólidos y la basura incluyen cartón, diversos residuos metálicos (principalmente latas de aluminio y acero), vidrio, papel y plástico.
La gestión de los residuos generados a bordo es una cuestión importante para todas las compañías marítimas. En cualquier caso, tales cifras representan la cantidad de residuos sólidos generados a bordo; no la cantidad de residuos vertidos en cumplimiento con las regulaciones y protocolos de eliminación de residuos. Si este tipo de residuo es arrojado al océano, puede convertirse en escombro marino y una amenaza para el ecosistema y las comunidades costeras.

Esta dolorosa situación, que esta en pleno desarrollo, en la que han perdido la vida buena cantidad de personas que salieron a la mar en búsqueda de la tranquilidad que les ofrecen estas ciudades flotantes, encantadores itinerarios que serían en el mejor de los casos el disfrute y las delicias de sus pasajeros, se les convirtió en una pesadilla, tema que dará elementos suficientes como para evitar que en el futuro ello no vuelva a ocurrir. Esas personas se merecían su disfrute, no los horrores de la muerte y desesperación para los que lograron sobrevivir.



Isla de Giglio.